En el momento que damos un tono lúdico a nuestra aula de E/LE todos sabemos por experiencia (a veces es casi “mágico”, difícil de explicar) que todos nos despertamos, tanto el docente como los estudiantes. Hoy vamos a compartir con vosotros una actividad con la que siempre hemos tenido mucho éxito y que incluso varias veces nos han pedido si podíamos repetir. Es muy sencilla pero divertida. Ahí va la explicación:* Se trata de que un estudiante adivine mediante preguntas qué problema tiene o qué cosa curiosa le ocurre y él no lo sabe. Para ello primero dicho estudiante deberá salir de clase y el resto de alumnos va a decidir qué le pasa. Él, una vez dentro del aula, hará todas las preguntas que quiera y tendrá que averiguarlo. Las respuestas (para que la dificultad aumente) sólo pueden ser sí o no. Como podréis imaginar el trabajo de vocabulario que se genera es muy rico, variado e imprevisible y esto para niveles intermedios y altos es interesante como refuerzo y revisión. El enfoque por tareas o el orientado a la acción quedarían aparcados en esta parte de la sesión pero… ¿quién dijo que jugar por jugar no sea importante?
También la idea de grupo y la cohesión de éste entra dentro de este tipo de actividades, y, en nuestra opinión, es primordial que ésta se genere en momentos como éstos de distensión para los posteriores que vengan de mayor concentración. El humor también está casi asegurado ya que tienden a imaginar problemas algo “locos”. Por ejemplo, nunca se les ocurrió “(Él/ella) Está en paro”, y sí “(Él/ella) Va desnuda” o “Hoy se ha levantado y ya no es una mujer sino un hombre”. Como siempre esperamos que os sean de utilidad estas ideas y las aprovechéis en vuestras clases. Un saludo.